12 marzo 2026 · Método
Cómo evaluar una herramienta de IA en un negocio pequeño
Una demostración bien hecha puede parecer una transformación. En un equipo de pocas personas, el coste real aparece después: quien mantiene el flujo, quién revisa salidas incorrectas y qué pasa cuando el proveedor cambia de plan.
Empieza por la tarea, no por el modelo
Escribe en una frase qué se hace hoy, cuántas veces a la semana y quién lo firma. Si no puedes nombrar a la persona responsable, la herramienta no tiene dueño interno y acabará en un cajón.
Cinco preguntas útiles
¿Qué dato entra? ¿Dónde se guarda? ¿Quién puede ver el resultado? ¿Qué ocurre si el sistema se equivoca? ¿Cuánto tiempo de revisión humana sigue haciendo falta? Si alguna respuesta es “ya se verá”, todavía no hay adopción: hay curiosidad.
Una prueba con fecha
Elige un volumen pequeño y un criterio observable: menos idas y vueltas, menos copiar y pegar, o un borrador que alguien acepte sin reescribirlo entero. Pon una fecha de corte. El cierre también es un resultado.